Borja Jiménez se despide de Julián Guerra tras cuatro temporadas de éxitos: «Lo que hemos conseguido ya forma parte de la historia del toreo»
El sevillano cierra cuatro temporadas de entrega absoluta junto a su apoderado recordando el histórico primer indulto de Bilbao y los triunfos en las plazas más importantes del mundo

Manolo Herrera
Redactor

Pasados unos días desde que anunciaron el fin de su relación profesional, Borja Jiménez ha hecho pública una emotiva carta de despedida dedicada a Julián Guerra, su apoderado durante las últimas cuatro temporadas y con quien ha completado la etapa más decisiva y ascendente de su carrera taurina.
El torero de Espartinas ha querido agradecer abiertamente cuatro años de camino compartido marcados por la máxima exigencia, la evolución artística y los grandes triunfos en los principales cosos del circuito taurino.
Texto íntegro de la carta de Borja Jiménez:
«Pasados unos días desde que anunciamos el fin de nuestra etapa juntos, quiero agradecerte públicamente estas cuatro temporadas de camino compartido.
Han sido cuatro años intensos, de entrega absoluta, ilusión y un aprendizaje incalculable. Me has ayudado a crecer como torero y como persona, compartiendo una misma filosofía de vida y de profesión que se resume en una sola verdad: vivir por y para el toro.
Veníamos desde abajo y hemos logrado juntos metas que un día fueron sueños lejanos, y otras tantas que ni siquiera nos atrevíamos a soñar.
Lo que hemos conseguido ya forma parte de la historia del toreo, como ese primer indulto histórico en Bilbao, grabado para siempre en la memoria. Hemos vivido tardes mágicas y triunfos rotundos en las plazas más importantes del mundo.
Pero por encima de cualquier éxito, con todo lo vivido, me quedo con la admiración, el respeto y la amistad sincera contigo y con tu familia; eso es lo más bonito que me llevo.
Te deseo la mayor de las suertes en el futuro y confío en que nuestros caminos sigan ligados de una manera u otra. Me guardo para siempre tu frase como guía: "Los sueños hay que gritarlos para que se cumplan".
¡Sin entrega no hay toreo!»


